Abogados especializados en mesotelioma
Cómo las fibras de asbesto pueden causar enfermedades
Respirar en un ambiente que contiene fibras de asbesto puede provocar
placas pleurales,
cáncer de
pulmón,
mesotelioma y
asbestosis. Aunque no se comprende el mecanismo exacto, tanto médicos como investigadores creen que la razón por la cual las personas desarrollan estas enfermedades, que aparecen por respirar en un entorno que contiene esta sustancia, están en estrecha relación con la cantidad y la consistencia de las diferentes fibras de asbesto.
Por lo general, cuando respiramos sustancias irritantes, el cuerpo produce mucosidad, que recubre esa sustancia, y cuando tosemos la expulsamos. Eliminamos también las fibras de nuestro sistema inmunológico a través de un proceso llamado fagocitosis.
Algunas fibras de asbesto se expulsan de la misma manera que otras sustancias extrañas. Sin embargo, a veces, estas fibras se escapan de las defensas del cuerpo y permanecen dentro de él. Se cree que son la causa de la irritación que al final, provocan la enfermedad.
Las fibras penetran dentro de los pulmones y provocan las cicatrices, lo que puede causar asbestosis y cáncer de pulmón. Cuando las fibras penetran en la membrana pulmonar, llamada pleura, la irritan y producen lesiones en las células. Esto induce al cuerpo a rodearlas con calcio; en consecuencia, aparecen las placas pleurales; y la irritación podría causar mesotelioma. La ingesta de fibras de asbesto puede ocasionar mesotelioma de la membrana abdominal.
Tipos de fibras de asbesto
Existen dos tipos de fibras de asbesto: anfíboles y serpentinas. Los anfíboles son fibras similares a largas agujas. No se quiebran con facilidad; y se cree que pueden permanecer en los tejidos corporales durante años. Las fibras serpentinas tienen forma de sacacorchos, se quiebran con mayor facilidad, pero igualmente son resistentes.
- Crocidolita: es un anfíbol; se cree que es el tipo de asbesto más cancerígeno (que causa el cáncer) y está muy asociado con el mesotelioma.
- Crisotilo: componente de la mayoría de los asbestos utilizados en los Estados Unidos, es una fibra serpentina. Cuando se contamina con tremolita (un anfíbol), se convierte en la sustancia más cancerígena y la causa más probable de mesotelioma maligno.
- Otros anfíboles son amosita, antofilita y actinolita.
- Vermiculita: es un mineral extraído en Libby, Montana, y utilizado como material aislante y al combinarla con tierra de jardín para hacerla más liviana, también fue asociada con el mesotelioma. La incidencia de mesotelioma encontrado en las personas que vivían cerca de esa mina aumentó repentinamente.
El asbesto, un grupo de minerales que se unen naturalmente, ha sido empleado en la industria desde fines del siglo XIX.
Aun cuando los riesgos se conocían desde hacía ya unas décadas, este siguió siendo utilizado en muchas industrias durante la década de 1970. Debido a que estas enfermedades tardan mucho tiempo en manifestar los síntomas, la gente que estuvo expuesta décadas atrás, por lo general, recién comienza a enfermarse en la actualidad. La mayoría de las víctimas tienen entre 50 y 70 años.
El riesgo más grande de la exposición al asbesto se ha presentado en aquellas personas que realizan trabajos de aislamiento, que trabajan en fábricas y minas de asbesto, en el negocio de la calefacción, en astilleros, guarniciones de freno y en la construcción. Durante la segunda Guerra Mundial, cientos de miles de militares y obreros civiles fueron expuestos al asbesto, en particular, en los barcos y las fábricas.
En la actualidad, el uso del asbesto ha disminuido, sin embargo
continúa siendo utilizado en la fabricación de algunos productos ignífugos. Además, representa una amenaza para aquellas personas que hacen arreglos en edificios construidos antes de fines de la década de 1970.
La historia detallada de su exposición al asbesto es un elemento importante para ayudar a su médico a diagnosticar enfermedades relacionadas con el asbesto, en especial, mesotelioma.